La histórica participación de Noruega en la Copa Mundial despertó un entusiasmo pocas veces visto en el país. Después de 28 años, millones de noruegos volvieron a ilusionarse con una selección que no solo consiguió resultados extraordinarios, sino que también logró unir al país en torno a un objetivo común.
A medida que avanzaba el torneo, el interés por cada partido crecía. Las camisetas de la selección se agotaron en numerosas tiendas, miles de personas siguieron los encuentros en pantallas gigantes y las ciudades se llenaron de banderas y colores nacionales.
El apoyo a la selección se hizo sentir también en los estadios. Nuestro Vicejefe de Misión, Sveinung Brandsøy, estuvo presente en Ullevål en Noruega durante el partido frente a Brasil, donde más de 35.000 personas acompañaron al equipo en una atmósfera inolvidable. La demanda fue tan grande que muchos hinchas no pudieron conseguir entradas.
Como respuesta al enorme interés generado por la selección, se organizaron además transmisiones públicas en distintos puntos del país, incluyendo Rådhusplassen, la plaza frente al Ayuntamiento de Oslo, donde miles de personas se reunieron para seguir los partidos y alentar al equipo juntos.
Esta generación de futbolistas logró representar a toda Noruega. Desde Erling Braut Haaland, de Bryne, hasta Antonio Nusa, de Langhus; Patrick Berg, de Bodø; Martin Ødegaard, de Drammen; y Marcus Pedersen, de Finnmark, jugadores de distintas regiones contribuyeron a construir un equipo con el que toda la población pudo identificarse. Más que una selección, se convirtió en un símbolo de unidad nacional.
Cuando la selección regresó a casa, el cariño de los noruegos quedó reflejado en un recibimiento histórico. Más de 100.000 personas se reunieron en Karl Johan, la principal avenida de Oslo frente al Palacio Real, para celebrar a los jugadores y agradecerles una participación que quedará para siempre en la memoria del fútbol noruego. El príncipe heredero Haakon también lideró la celebración, marcando el ritmo con el tambor mientras la selección y los hinchas hacían el RO.
Más allá de los cuartos de final y de los resultados obtenidos, este equipo devolvió la ilusión a toda una generación de hinchas y escribió una nueva página en la historia del deporte noruego.

El Vicejefe de Misión, Sveinung Brandsøy, celebrando el triunfo de Noruega contra Brasil en Oslo.

Hinchas noruegos celebrando frente al Palacio Real.

Hinchas noruegos listos para remar juntos.

Más de 100 mil hinchas recibiendo a la selección en Karl Johan en Oslo.
Créditos: Anette Ask / Det kongelige hoff

La selección noruega remando con los hinchas fuera del Palacio Real.
Créditos: Anette Ask / Det kongelige hoff

El príncipe heredero Haakon, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus se sumaron a las celebraciones en la Plaza del Palacio.
Créditos: Anette Ask / Det kongelige hoff